Más de 1.6 millones de estudiantes, docentes y todo el personal de 5,054 centros educativos fueron beneficiados con ese alimento
Santo Domingo. - En ocasión de la celebración del Día Internacional de las Frutas, este primero de julio, el Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE) informó que durante el año escolar 2025-2026 sirvió más de 230 millones de raciones de frutas frescas, en presentaciones enteras y trozadas, como parte del Programa de Alimentación Escolar (PAE).
Este servicio alcanzó a más de 1.6 millones de estudiantes, docentes, personal administrativo y de apoyo pertenecientes a 5,054 centros educativos de tanda extendida durante los días de docencia del recién finalizado período escolar.
El servicio de frutas forma parte del menú escolar que ofrece el INABIE dentro del PAE, una iniciativa orientada a contribuir con la nutrición de los estudiantes del sistema educativo público nacional y promover hábitos alimenticios saludables desde edades tempranas.
“El acceso a una alimentación balanceada es determinante para el bienestar y el rendimiento académico de nuestros estudiantes. Con el servicio de frutas en el menú escolar promovemos una mejor nutrición, contribuimos a la prevención de enfermedades y fortalecemos hábitos saludables que los acompañarán durante toda la vida”, expresó Adolfo Pérez, director ejecutivo del INABIE.
Las frutas se ofrecen como postre dentro del almuerzo escolar en presentaciones enteras y trozadas en envases individuales de cuatro onzas.
El suministro de frutas forma parte de la estrategia nutricional del Programa de Alimentación Escolar, orientada a ofrecer una alimentación variada, equilibrada y acorde con las necesidades nutricionales de la población estudiantil.
Las frutas constituyen una fuente natural de vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes que fortalecen el sistema inmunológico, favorecen el crecimiento, mejoran la digestión y aportan la energía necesaria para el aprendizaje. Por estas propiedades, se han convertido en un componente fundamental de la alimentación escolar que reciben en los días escolares millones de estudiantes en todo el país.
Con la provisión de frutas dentro del Programa de Alimentación Escolar, el INABIE continúa garantizando una alimentación escolar saludable, equilibrada y nutritiva, contribuyendo al desarrollo integral de los estudiantes y al fortalecimiento de su proceso de aprendizaje.
La atención oportuna de dificultades visuales facilita el aprendizaje y mejora la calidad de vida de niños y jóvenes
Santo Domingo. – Durante meses, la estudiante Samantha Alexa Tavares intentó seguir el ritmo de las clases mientras los dolores de cabeza y la visión borrosa le dificultaban ver con claridad la pizarra. Lo que parecía una molestia pasajera amenazaba con convertirse en una barrera para su aprendizaje.
Como Samantha, otros 4,704 estudiantes recibieron lentes correctivos gratuitos durante el recién concluido año escolar 2025-2026, como parte de las acciones desarrolladas por el INABIE para detectar y atender oportunamente dificultades visuales que pueden afectar el rendimiento académico.
La madre de Samantha, Francheliz Tavares, sabía que era necesario realizarle una evaluación visual, pero las circunstancias no siempre facilitan el acceso oportuno a este tipo de servicios especializados.
La oportunidad llegó cuando el equipo médico del INABIE realizó una jornada de salud en el centro educativo donde estudia la adolescente. Tras la evaluación, los especialistas en oftalmología confirmaron que necesitaba lentes correctivos.
Las acciones desarrolladas por el INABIE para mejorar la visión de los estudiantes durante el año lectivo 2025-2026 también incluyeron la realización de 20 cirugías oftalmológicas especializadas de manera gratuita, a través de centros médicos aliados.
Asimismo, se realizaron más de 121,000 evaluaciones visuales a 114,194 estudiantes y se entregaron 971 medicamentos indicados por el equipo de especialistas en oftalmología del INABIE.
Hoy, Samantha, al igual que los demás beneficiarios de las atenciones visuales ofrecidas por el INABIE, pueden leer bien la pizarra y los libros.
El director ejecutivo del INABIE, Adolfo Pérez, resaltó la importancia de atender de manera oportuna las dificultades visuales de los estudiantes para que puedan avanzar sin obstáculos en su proceso de aprendizaje.
“Cuando un niño puede ver con claridad, también puede aprender mejor. Y cuando la salud elimina barreras, la educación encuentra nuevas oportunidades para transformar vidas”, expresó el funcionario.
Agradecimientos por cambiar historias
“Esto fue algo de gran ayuda”, afirma la madre de Samantha. “Yo sabía que tenía que llevarla a chequearse porque me decía que le dolía mucho la cabeza y que veía un poco borroso”.
Hoy, esa joven estudiante, al igual que los demás beneficiarios, cuenta con los lentes que necesita para continuar sus estudios en mejores condiciones y con mayores posibilidades de aprovechar cada clase.
Historias como esta recuerdan que detrás de cada evaluación médica, de cada lente entregado y de cada cirugía realizada, existe una oportunidad para que un estudiante participe más, gane confianza y alcance su máximo potencial.
Con estas acciones, el INABIE reafirma su compromiso de continuar fortaleciendo la salud escolar como herramienta fundamental para promover una educación de mayor calidad, equidad y bienestar para todos los estudiantes dominicanos.
Más de 660 alumnos han mejorado su audición este año gracias a la entrega gratuita de auxiliares auditivos
Santo Domingo. – A sus 14 años, Frank Marcos disfruta bailar, jugar y compartir con sus amigos como cualquier adolescente. Le gustan los animales, la música y pasar tiempo con otros niños. Sin embargo, durante un tiempo, el silencio comenzó a formar parte de su vida.
Marcos es uno de los más de 660 estudiantes beneficiados este año por el Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE) con la colación de dispositivos auditivos durante jornadas y otras atenciones de salud.
Su madre, Marisela Ortiz, recuerda que todo cambió después de que el joven enfrentara un complejo proceso de salud. Por esa situación, Frank perdió gran parte de su capacidad auditiva, lo cual transformó la dinámica familiar y obligó a replantear su forma de comunicarse y aprender.
Durante una jornada de salud auditiva realizada por INABIE Marcos recibió un dispositivo auditivo que hoy le brinda una nueva oportunidad: volver a escuchar voces, sonidos y conversaciones que poco a poco habían desaparecido de su entorno.
Para su madre, como para otras progenitoras, esta atención tiene un significado especial. Más allá del dispositivo, representa esperanza. “Como madre me siento feliz, porque no todas las madres tienen la posibilidad de adquirir ese aparatito”, expresó emocionada.
Este cambio permitirá que Frank, como los demás beneficiados, comprendan mejor su entorno y continúen desarrollándose junto a otros niños de su edad.
Historias como la de Frank reflejan el impacto de las jornadas de apoyo y atención especializada que desarrolla INABIE para estudiantes y familias que, en muchos casos, no cuentan con los recursos necesarios para acceder a este tipo de servicios.
Entre nuevas palabras, sonidos y emociones, Marco, como todos los atendidos por el INABIE, inician una etapa diferente. Una etapa en la que escuchar también significa conectarse con el mundo que lo rodea.
Detrás de cada dispositivo entregado hay mucho más que una evaluación médica. Un equipo especializado de INABIE, integrado por médicos, audiólogos y audioprotesistas, trabaja de manera individual con cada estudiante para adaptar correctamente los auxiliares auditivos y acompañarlos en el proceso.
Alivio económico para las familias
Los dispositivos entregados son auxiliares auditivos 100 % digitales, diseñados para facilitar su uso diario y ofrecer una mejor experiencia de amplificación para niños y adolescentes. Además, cada estudiante recibe orientación personalizada sobre el cuidado de su salud auditiva y un kit especializado para el mantenimiento de los equipos.
Para muchas familias, la entrega gratuita de estos dispositivos representa un importante alivio económico. En el mercado privado, un auxiliar auditivo puede costar entre 2,500 y 3,000 dólares, sin incluir consultas médicas, estudios especializados ni el proceso de adaptación realizados por el INABIE.
Sin embargo, el mayor impacto de estas jornadas no se mide únicamente en cifras. Se refleja en estudiantes que ahora pueden escuchar con mayor claridad una conversación, seguir mejor las clases y descubrir sonidos que antes apenas percibían.
Con estas acciones, el INABIE reafirma su compromiso de acercar los servicios de salud a las comunidades educativas, promoviendo la detección temprana, la atención oportuna y mejores condiciones para el desarrollo integral de los estudiantes del sistema educativo público.














